La alocada idea de ‘Futurama’ que podría ser la solución para frenar el cambio climático


Si ‘Los Simpson’ acostumbran a predecir el futuro, como ya se ha demostrado en un buen número de ocasiones, otra creación de Matt Groening también parece seguir sus pasos, aunque con matices: ‘Futurama’ podría tener la clave para salvar el planeta Tierra del cambio climático y sus preocupantes consecuencias.

La solución se plantea en el octavo capítulo de la cuarta temporada, titulado ‘Crímenes de calor’. En él se recuerda cómo trataron de solventar el problema del cambio climático los políticos que gobernaban en el mundo allá por el año 2063: la medida elegida no era otra que lanzar un bloque gigante de hielo al mar, de forma que este absorbiera toda la radiación solar que queda atrapada en la atmósfera terrestre por culpa de los gases de efecto invernadero.

La disparatada solución planteada por la serie de animación encerraba otro problema: cada vez era necesario lanzar un bloque de hielo de mayor tamaño, ya que, al fin y al cabo, la causa del problema (los gases invernadero) no estaba siendo atajada. A pesar de lo disparatado del proyecto propuesto en ‘Futurama’, teóricamente tiene cierto sentido.

Así lo reconoce el divulgador científico Kyle Hill, que explica que un bloque de hielo gigante lanzado al mar sería capaz de absorber los 300 teravatios extras de energía que produce la radiación atrapada en la atmósfera terrestre. Así, la propuesta sarcástica hecha por Groening y los suyos a través de ‘Futurama’ no sería excesivamente mala. Sin embargo, a la hora de llevarla a cabo las cosas no son tan sencillas.

No tenemos tiempo

“En teoría tiene sentido, pero es ridículo”, aclara el propio Hill, que ha hecho los cálculos necesarios para saber qué tamaño debería tener ese enorme bloque de hielo que salvaría al planeta del aumento de la temperatura global. De hecho, el problema que plantea Hill no es ya el tamaño que debería tener el dichoso bloque, sino el tiempo que tardaríamos en producir semejante masa de agua en estado sólido.

Para que toda esa energía extra que queda atrapada demasiado cerca de la Tierra se destinara a transformar el bloque sólido de hielo en agua líquida sería necesario contar con 31 000 kilómetros cúbicos de hielo, según Hill. Más allá de los problemas obvios (¿cómo transportar hasta el mar un bloque gigante cuyos lados miden 31 000 kilómetros?), el primer escollo que tendríamos para abordar esta singular solución no es otro que la propia fabricación del hielo en sí.

Incluso si cada uno de los habitantes humanos de este planeta llamado Tierra tuvieran un congelador y pudieran sacar de él unos 5 kilos de hielo al día, la cantidad necesaria para combatir el cambio climático tardaría demasiado en llegar a ser una realidad: más de 2000 años, en concreto, para tener un bloque de hielo de las dimensiones necesarias. Dos milenios enteros trabajando para parchear (que no solucionar) el cambio climático. ¿Posible? Sí, pero quizás demasiado tarde.

Además, el hielo solo sería una solución temporal: los gases invernadero seguirían ahí y cada año se acumularía más radiación en la atmósfera terrestre, por lo que, efectivamente, el bloque de hielo debería ser cada vez más grande. Más que una solución, sería un disparatado e inviable apaño.

Un problema que no para de crecer

Así, parece que resulta más cabal abordar el cambio climático acabando con las emisiones de gases invernadero que aumentan la temperatura del planeta y, con ello, cambian el clima del orbe, derritiendo glaciares y alterando el hábitat de muchos animales. De hecho, la solución es urgente.

Tanto es así que un grupo de investigadores ha tratado de plasmar en una ecuación matemática la consecuencia más inmediata del cambio climático: el ascenso de la temperatura. Así, según sus cálculos, mientras la temperatura global ha disminuido un promedio de 0,01 grados centígrados por siglo en los últimos 7000 años, las últimas décadas han resultado catastróficas en este sentido: la tendencia muestra que la temperatura está aumentando a un ritmo de 1,7 grados centígrados por siglo.

Según el estudio publicado en The Anthropocene Review, los factores naturales que históricamente han influido en el cambio del clima de nuestro planeta siguen influyendo, pero es insignificante en comparación a la huella humana. De hecho, los cambios provocados por el ser humano son 170 veces más rápidos que los causados por cuestiones de la propia naturaleza.

“No estamos diciendo que las fuerzas astronómicas de nuestro sistema solar o los procesos geológicos hayan desaparecido, pero su impacto en el corto plazo es ahora insignificante en comparación con nuestra propia influencia,” aclara Will Steffe, uno de los autores del estudio.

Con bloque de hielo futurista o sin él, lo cierto es que esos gases invernadero que en ‘Futurama’ aparecen como malvados humos verdes que retienen y golpean a los rayos del sol para encerrarlos en nuestra atmósfera deben dejar de ser emitidos para garantizar que nuestro planeta tiene futuro. De lo contrario, el cambio climático podría provocar “el colapso social”, según los autores del estudio. Que Matt Groening vaya prediciendo una solución igual de buena, pero más viable, por favor.


Con información de Futurism, Nerdist y Futurama Wiki.

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https://www.cookingideas.es/futurama-cambio-climatico-20170310.html