Estuvo en la cárcel 24 años por un crimen que no cometió y se convirtió en abogado para probarlo


Julie Slott y su novio Peter Ellis eran dos turistas británicos que paseaban por las calles de Nueva Orleans, Estados Unidos, cuando un hombre los asaltó violentamente en lo que acabó con el irracional asesinato de la estudiante de diseño. El hombre llevaba casi una semana sin detener su ola de violencia, asaltando al menos a 3 otras personas, y violando repetidamente a una mujer.

Al día siguiente del asesinato, comenzó una búsqueda fiera. Existía un pánico creciente en la población y una gran frustración contra una fuerza policial que, en cara de todos estos crímenes, se percibía como inútil.

Todos necesitaban un culpable y lo necesitaban ya.

El diario británico The Sun ofreció una recompensa de 12000 dólares a quienes llamaran con información relevante y, por supuesto, sus teléfonos no paraban de sonar, pero la mayoría de la información era falsa.

Sin embargo, algo llamó la atención de la policía local. Supuestos testigos apuntaron a Robert Jones, un joven sin educación o medios para defenderse, y aunque no tenía hasta entonces un sólo antecedente criminal, la policía decidió que era el asesino que buscaban.


New Orleans Police

Después de semanas de hostigamiento, sus abogados le dijeron a Robert que si no se declaraba culpable de algo podían darle cadena perpetua o peor, así que Robert, sin saber bien lo que hacía, se declaró culpable y fue condenado a 45 años por un crimen que no había cometido.

Es más: La policía ya había atrapado al verdadero culpable.

Mientras los diarios publicaban la foto del joven Robert con titulares sobre “la bestia” que había sido atrapada, Lester Jones, que no compartía con él más que su apellido, fue encontrado con las joyas de sus víctimas en el auto descrito por todos los testigos.

Para encubrir la vergüenza de atacar a un joven inocente, la fiscalía culpó a Robert de cometer parte de los crímenes y darle a Lester las joyas.


New Orleans Police

Robert Jones cumplió sus años en la prisión de Angola:

“Los primeros años me hicieron trabajar en los campos, plantando y recogiendo algodón. Ya lo has visto en las películas: Un guardia con una pistola, una línea de trabajadores, la mayoría eran afroamericanos. Así lucía todo. Era degradante. Cuando llegue conocí tipos que llevaban allí 30 o 40 años. Pronto dos o tres de los tipos que conocía se habían muerto de condiciones como enfermedades cardiacas o cáncer. Eso me dio la determinación de luchar por mi libertad”.

–Robert Jones–

Pero no enrieló realmente su vida hasta el asesinato accidental de su hermano en un tiroteo callejero. Pierre estaba juntando dinero para pagarle un buen abogado, apelar su causa, pero ahí todo pareció irse a la basura.


Peter Murtagh

Una persona normal se habría rendido, pero no Robert Jones.

“Decidí que si no me podía conseguir un buen abogado, tendría que educarme y encontrar una forma de probar mi inocencia. Me metí a todos los programas educativos. Conseguí mi diploma escolar y comencé a estudiar leyes. Y el 2002, le escribí a el Proyecto Inocencia”.

–Robert Jones–

El Proyecto Inocencia es un grupo compuesto por abogados que se dedican a probar la inocencia de personas culpadas injustamente por el sistema judicial estadounidense. Desde 1991, han probado la inocencia de 18 personas sólo en Nueva Orleans.

Sólo les tomó una investigación preliminar para decidir que el caso de Robert Jones veía la pena: Las muestras de ADN tomadas de la violación había “desaparecido” sin explicación. Lester Jones firmó una declaración de que no conocía a Robert Jones y sólo lo había dicho una vez, forzado a golpes. Después se había retractado, pero esa declaración se había desestimado por el juez.

Los abogados Emily Maw y Richard Davis se dedicaron por años al caso. Ambos son británicos y recordaban las injustas portadas sobre el joven, que se volvían más indigentes mientras más investigaban.


Peter Murtagh

Mientras, Robert Jones continuaba sus estudios y se preocupaba de que sus hijos también se educaran.

“Conocía las estadísticas. Si eres un niño con un padre en prisión, es probable que caigas también. Hice lo que pude para no dejar que eso pasara”.

–Robert Jones–

Con orgullo es que declara que sus hijos son ahora una trabajadora social, gerente de un restaurante y la más pequeña divide su tiempo entre la universidad y trabajando en un hotel.


Peter Murtagh

Finalmente los abogados ganaron acceso a la evidencia de la época y las pruebas de manipulación eran impresionantes: La descripción inicial del violador no lucía como Robert Jones, pero sí como Lester. El único testigo que aseguró ver un complice inicialmente había declarado sólo sobre una persona. Un ex-detective de apellido Stewart había testificado que no había relación entre los hombres y sólo uno de ellos había cometido crímenes.

Quizá lo más fuerte es que justo antes de que le ofrecieran declararse culpable, una nota de uno de los fiscales admitía que Lester había retractado su declaración y sin eso, no tenían evidencia para culpar a Robert Jones.

Pero Jones ya no mira hacia atrás. 24 años después y con 44 años, por fin tiene su libertad y puede reunirse físicamente con su familia. Tiene planes de dedicarse a los bienes raíces.

“Desafié a un sistema que quería destruirme y perdí muchos años. Pero me eduqué, conocí a mucha gente buena y esa parte fue una bella experiencia. Aunque nadie me ha pedido perdón, en todos estos años. ¿No les parece loco?”

–Robert Jones–


Peter Murtagh

Una injusta y terrible locura. ¿Cuántos más estarán viviendo lo mismo?



http://www.upsocl.com/noticias/estuvo-en-la-carcel-24-anos-por-un-crimen-que-no-cometio-y-se-convirtio-en-abogado-para-probarlo/