Estas son 5 historias de casos fantasmales que no conocían


¿Ustedes creen en una existencia tras la muerte?

Descartemos por un segundo cualquier explicación lógica o científica, para tratar de hacer memoria acerca de aquellas ocasiones en las que vimos, escuchamos o sentimos cosas que a la fecha no podemos explicar; cosas que se sienten extrañas, ajenas a nosotros, como si no fueran parte de este mundo. Estamos seguros que si lo intentan, encontrarán algún recuerdo que les cause un escalofrío.

gs2

Ahora que pueden recordar esas imágenes, sonidos y sensaciones, pueden entender lo que tratamos de decirles. Que tal vez, sólo tal vez, hay una manera de existir cuando ya no se es más; que tal vez hay un mundo después del mundo y que este de vez en cuando, este roza con el nuestro, dejándonos ver cosas que muchas veces desearíamos no haber tenido que presenciar.

Para ponernos en sus zapatos, vamos a contar cinco historias. Pero no son de las que normalmente escuchan o leen; más bien son de esas que están por ciertos rincones oscuros de internet, de las que pocos conocen.

Si ya tenemos su atención, pueden sentarse o recostarse, reproducir algo que los ponga en ambiente y quedarse a leer con nosotros las historias que contaremos a continuación.

En un pequeño paréntesis, si quieren una sugerencia de qué escuchar mientras leen, se las dejamos aquí:

 

La niña que no lo era

gs1

“Viví en una casa infernal por cuatro años, desde los once hasta casi cumplir dieciséis. Había algo que ocurría constantemente. Las puertas se abrían y cerraban bruscamente, se escuchaban voces y pasos. Nada se quedaba donde lo ponían. Me quedaba sola muy seguido porque mis padres trabajaban y constantemente vivía aterrada.

Una de las cosas que hacían que se me revolviera el estómago, era la niñita que aparecía en mi baño. Cada vez que pasaba por la puerta de mi baño (que era constantemente, ya que estaba frente a mi habitación), veía a esta niña con cabello rubio y rizado en un vestido rosado. Ella sólo se paraba ahí, mirando, como una fea fotografía de 1905. Comencé a mantener la puerta cerrada para poder pasar sin verla, pero ella siempre estaba ahí cuando la abría. Una vez pasé junto a ella y después no pude verla, pero podía sentir que estaba ahí. Me asustó, pero sentí lástima por ella, porque estaba atrapada ahí, justo como yo, pero probablemente para siempre.

Los años pasaban y las cosas en la casa se pusieron peores, ya que ella empezó a verse… más oscura. Comencé a sentir que ella no era una niñita. Sabía que había algo feo en la casa y sentí como si eso me presentara una imagen más agradable de lo que en verdad era. Entonces empecé a creer que me estaba volviendo loca.

Un día, cuando tenía 14 años, tenía una amiga de fuera que venía a quedarse conmigo por una semana. No le había dicho nada con respecto a la casa, porque pensé que ella nunca vendría si lo hacía. Justo después de que llegó, estábamos en mi habitación y se fue para ir al baño. Después de un minuto, regreso con una expresión de confusión en su rostro y dijo, ‘Hay una niña en tu baño’. Le dije que aparecía ahí y ella me la describió, con su cabello rubio y rizado, y con su vestido rosa. Después me dijo, ‘¿Sabes que no es una niña, verdad?’ Casi vomité. Estaba aliviada y a la vez, asustada y emocionada, lista para salir corriendo de la casa gritando. Ella no usó mi baño el resto de la semana y yo comencé a usarlo lo menos posible, sin hacer enojar a mis padres (quienes no querían creerme).

Eventualmente nos mudamos de ahí y no pude estar más feliz. Me distancié mentalmente de eso tanto como pude. Entonces, cuando tenía 18, llevé a otro amigo en un viaje de regreso a esa casa para empacar algunas cosas que había dejado (mis padres no pudieron vender la casa y no lo lograron hasta después de otros 5 años). En el minuto exacto en que llegamos a la propiedad, mi amigo se veía incómodo. Cuando pasamos por el garage, mi amigo de la nada se puso sumamente pálido. Yo sabía que algo andaba mal, pero él dijo que estaba bien, así que nos pusimos a trabajar. Después de un rato, él me preguntó dónde estaba el baño y lo lleve al mío. No pasaron ni 20 segundos después de que se fue, cuando regresó corriendo, tratando de tomar aire e incluso, azotando la puerta de la habitación. Comenzó a balbucear algo acerca de una pequeña niña rubia que no era realmente una niña. De la nada, se quedó totalmente quieto, como en shock, me miró a los ojos y muy solemnemente dijo, ‘Ella no está contenta contigo. Te fuiste, y no se suponía que lo hicieras’. Tomamos todo lo que pudimos y lo pusimos en el auto (después lo llevé a otro baño y esperé afuera de la puerta) después nos largamos de ahí a toda velocidad.”

El autobús escolar

gs5

“Mi familia y yo estábamos en un viaje de Tijuana a Sonora, ya muy noche. Me quedé dormida y desperté cuando escuché a mi madre decir, ‘¿Eso es real? ¿Cómo puede manejar así?’ y mi padre sólo respondió, ‘No sé, ¿por qué estaría manejando así a esta hora?’

Abrí los ojos por un momento y vi un horrible autobús escolar manejando frente a nosotros, en medio del desierto con todas las ventanas rotas y pedazos de plástico por todas partes.

Mis padres decidieron rebasar al autobús porque cada vez iba más lento que nosotros. Estaba oscuro y no podíamos ver quién conducía.

Mi padre pisó el acelerador y dejamos a ese espeluznante autobús atrás. Nos detuvimos en una gasolinera y esperamos 45 minutos a que pasara. La carretera no tenía retornos, así que TENÍAS que pasar por la estación de gasolina. Nunca pasó.”

 

Memorias fotográficas

gs3

“Crecí en Nuevo México y siempre estaba viajando, escalando, acampando, etcétera. Un verano, cuando tenía 19 años, fui solo a un campamento de 4 días y 3 noches cerca de casa de mis padres. Va a sonar raro, pero había estado en este lugar varias veces y sabía que era seguro. de cualquier manera, llevé mi cámara y tomé muchas fotos.

Cuando regresé y revelé mi película, habían 3 fotos extra que yo no tomé… de mí… durmiendo. Una por cada noche.

Ninguna de mis cosas me hacía falta o había sido robada y nada pasó, pero realmente me asustó.”

 

Tabla Ouija, tabla ouija

gs4

“Cuando estudiaba en la universidad, mi compañera de habitación, Jackie y yo, realizamos tres sesiones con la tabla ouija en nuestra habitación durante el primer año.

Después de eso, comenzamos a escuchar música de carrusel, gruñidos, risas. Todo esto cuando estábamos solas en nuestra habitación.

Mi compañera Jackie escuchó a una niñita cantándole una canción mientras conducía en una ocasión, también una noche, sintió a un niño agarrando su mano.

En todo ese tiempo seguí viendo apariciones. Un hombre en uniforme parado junto a mi clóset y a una niña con largo cabello negro parada al pie de mi cama.

Estábamos justo junto a la Montaña Kennesaw, el sitio de una gran batalla, así que deduje que el hombre en uniforme, era un soldado que pereció en batalla. Con respecto a la niña, no sé.”

 

En palabras de bebés

gs6

“Cuando mi hermana mayor nació, mis padres se mudaron a una casa pequeña y en esa casa, el cuarto de lavandería estaba justo atravesando la mesa de la cocina. A mi hermana se le veía muy frecuentemente saludando y sonriendo mientras miraba al cuarto de lavandería. Este comportamiento continuó por largo tiempo y cuando ella fue capaz de hablar, le preguntaron que a quién le sonreía. A todo esto, ella los miró y respondió ‘al niñito’. Para esto, mis padres preguntaron si era bueno y ella esperó un momento y respondió que sí. Después de esto, ella pareció pasar de todo y lo olvidó, cosa que tranquilizó a mis padres, declarando que había sido un simple amigo imaginario. Ellos nunca mencionaron nada después. Cuando yo nací, exhibí el mismo comportamiento y cuando fui capaz de hablar, me preguntaron que con quién platicaba. Para esto, respondí que con ‘el niñito’. Ellos una vez más preguntaron si era bueno y yo respondí que sí, pero también agregué, ‘pero creo que está mintiendo’.

Cuando mi hermana menor nació, mis padres se mudaron a una casa pequeña y en el cuarto de lavandería…”

Como pueden ver, no son cosas que normalmente encontramos, a menos que busquemos con cuidado. Pasa lo mismo con las cosas inexplicables de esta vida, por lo que nunca está demás dar a lo desconocido el beneficio de la duda, ya que hace que nuestro tiempo en este mundo sea algo más emocionante.

¿Les gustaría contarnos sus historias?



http://www.sopitas.com/585606-5-historias-fantasmas-secretas-ocultas/